Todos los años es igual. En todos se repiten idénticos eventos. Así no avanzamos, así quedamos anclados en el ayer. ¡Qué difícil es cambiar, qué difícil es aceptar el cambio! Es no estar seguros de sí mismos. Es no tener confianza en nosotros. Dentro de 25 años, una nueva generación repetirá estos ritos, estos roles, estos guiones que alguien escribió para nosotros para siempre.

Lo siento, pero son muchas fiestas seguidas acumuladas e innecesarias.