La escultura Plenitud y Vacío de Imanol Marrodan, en Arditurri, Oiartzun, sigue abatida tras doblarla un temporal.

Poco dura la gloria en este mundo, y aprovechando que la escultura está en el suelo, muchos seres que paseaban en la naturaleza y se la han encontrado herida han aprovechado para escribir en ella muestras de su ignorancia.