[el objetivo fue ] “humanizar lo que es puramente metafísica con una modernidad cercana a la abstracción.

Quise romper con esa imagen de un Dios anciano en la nube y con barba blanca y de ese Cristo de Hollywood.

A Cristo me lo imaginaba cabreadísimo con nosotros, así que quise pintarlo marchándose, aunque al final le di la vuelta y lo pinté rojo.

Es un cristo exigente y sufriente»

Nestor Basterretxea

Pero con un gran corazón de luz.