Hemos cumplido en casa ya 30 días de cuarentena, y no sabemos cuantos nos quedan aún. Este sistema de desastre económico no es suficiente para aplacar la extensión de los contagios, y la vuelta de algunos al trabajo va a empeorar la situación médica y de rebote, aún más la económica, si no se introducen mejoras en la forma de actuar. He leído sobre un rebote mayor en junio.

La vida sigue, a pesar de esta pandemia que nos meten por la vista y oídos a todas horas, y la gente sigue viviendo y muriendo, cada uno con sus propias historias y no con la que estas semanas está de moda. Nos podemos dar cuenta, si queremos, que hay muchas cosas que no son indispensables y otras son superfluas completamente. Y otras sí son realmente necesarias. ¿Aprenderemos?