En estos días en los que la actualidad mundial es un enorme carguero empotrado en el Canal de Suez, colapsando una de las principales vías marítimas del mundo y por ello la economía mundial, podemos apreciar la fragilidad de las grandes obras de la humanidad frente a la fuerza de la naturaleza.

Claro está que no es real, y la mano del hombre tuerce la de la naturaleza en la mayoría de las ocasiones. Construyó el Canal de Suez que lleva funcionando desde 1869, siendo una de las principales rutas del tráfico marítimo mundial. Su importancia es tal que Inglaterra y Francia declararon la guerra a Egipto cuando éste nacionalizó el canal. Y forma tanta parte del status-quo del poder que Wall Street y la City boicotean de todas formas incluida la guerra los intentos de China de volver a construir una nueva Ruta de la Seda por tierra.