Hacia 1973 se desvió la regata Komporta, que desembocaba en la playa de Ondarreta, por medio de un colector que recorre 900 metros de túnel por debajo del monte Igueldo y que desemboca en la bahía de Zentella zuloa. Gracias a este colector se evitaron los desagües en la bahía de la Concha, se remediaron las inundaciones en el barrio del Antiguo y se dispuso de una amplia zona para la expansión urbanística de la capital donostiarra.